loading

El profe Torres, sinónimo de grandeza


Nuevamente en el fútbol profesional colombiano, hay un entrenador que es muy protagonista y no por el hecho de que en las conferencias de prensa cuestione la labor de los árbitros, se excuse de las derrotas o hable maravillas de como jugaba tácticamente la Brasil de México 70. Porque la razón verdadera, se debe es a la manera en como ordena, dirige y entrena a sus jugadores y ese es el tolimense de 60 años Hernán Torres Oliveros.

Eso sí, como a todas las personas en la vida le tocó superar obstáculos difíciles, cuando comenzó en solitario su carrera de estratega en 2007, tras haber sido por 7 años asistente de grandes técnicos del balompié nacional como Oscar Héctor Quintabani, Miguel Augusto Prince, Néstor Otero y Jaime de La Pava.

Lo positivo fue que el equipo de sus “amores” el Deportes Tolima, le dio la oportunidad para dar sus primeros pasos en la dirección técnica,   más allá de que a los 6 meses hizo una campaña aceptable, pero ese hecho le permitió lograr un objetivo no menor de mantener en primera categoría al “vinotinto y oro”, que por esas épocas atravesó una profunda crisis desde lo económico y claramente en los resultados deportivos. Para tiempo después la disciplina,  la perseverancia y el buen trabajo le permitió en el 2010 lograr el subcampeonato del torneo clausura, tras perder esa final recordada ante el Once Caldas de Manizales del profesor Juan Carlos Osorio. 

Aun así entre 2012 y 2016, cuando le llegó la oportunidad de dirigir a dos de los equipos más grandes de Colombia como Millonarios y América, vivió sus mayores felicidades ya que con los “embajadores” por la serie de los penaltis se impuso ante Medellín consiguiendo la anhelada décimo cuarta estrella tras 24 años de sequía en Liga. Mientras que con la “mechita”, fue el único que tras 5 años en segunda división lo sacó del infierno de la B, con un ascenso y una consagración con estadísticas notables.    

Unos logros que le dieron la posibilidad de haber dirigido internacionalmente en Costa Rica y Perú, para en el 2020 después de varias idas y vueltas regreso al lugar donde le faltaba conseguir algo, pero no tardó mucho porque en junio de este presente año gritó nuevamente campeón en Bogotá, pero en este caso con su “Tolimita querido”. Lo mejor para él, es que está a un partido de otra vez llegar a una final para disputarla con el Deportivo Cali, donde el Señor Torres a punta de triunfos, un juego vistoso y sin tanta carreta barata es un profesional con sinónimo de grandeza.

Columnista: Sebastián López Alzate 

Deportes

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *